…. Cada minuto cada hora♫…. Y así comienza una canción de Aditus, buen grupo musical de los 80’s y venezolano. Persona adulto contemporánea que se respete tiene a Aditus en su arsenal de música (sea de la Pc, Ipod, Celular, Laptop, etc), hay quienes aún tienen sus LP, aquellos discos de vinil en su estuchito de carton, que nos traen maravillosos recuerdos compartiendo con los panas. En aquel entonces, era lo máximo tener a un guitarrista en el grupo, porque vamos a sincerarnos, todos nos enamoramos, dedicamos y despechamos con la canción de Hombres G “Te quiero”, bueno el despecho podría ser con “Solo un par de palabras”…. Y así sucesivamente cada época de nuestras vidas se asocia a una canción, a un programa de televisión y a un deporte practicado (incluyendo aquellos deportes extremos como truco y dominó) en bachillerato.
Que se puede decir de los famosos amores platónicos, para las chicas era el chamo de peinadito serio, que casi siempre era buen estudiante y para variar bellísimo, con actitud James Dean o de Terry (ese mismo el de Candy Candy), para los chicos era la chama super simpática, que siempre estaba a la moda, y en receso o en la cancha tenía como a 10 mínimo alrededor de ella haciendo cualquier cantidad de chistes malos para hacerla sonreir… Las tardes (para los populares “sometidos”) o las noches (para los más liberales y cuyos padres no eran pajuos) se convertían en el centro de reunión por excelencia, donde la premisa de toda conversación era “chalequear” al que andaba enamoradito o enamoradita……. Esos amores que encendieron nuestra adolescencia, y que estoy segura aun les traen recuerdos. No he ido a ninguna reunión donde cuando toquen determinada canción, alguno/a no ponga su mirada al cielo, y cierre los ojos en cierta estrofa específica…
Ni hablemos de los patines, bicicletas y patinetas. Entre mis amigos he visto que aquellos que les gusta el rustiqueo, tienen camionetas con cauchos Mud-Terrain y planta, había tenido al menos 2 bicicletas, las cuales eran de esas guerreras aptas para todo terreno, nosotras las chicas en patines haciendo piruetas cuales patinadoras de hielo, de vaina sabíamos cambiarle las ruedas a los mismos por las famosas rueditas de silicón, porque el chamo vecino que era Skate (y si, se la pasaba pintando SKATE8 en cuanto paredón consiguiera) nos decía que esas tenían mejor agarre y amortiguación…… Dios, gracias a ese sabemos reconocer Firestone, Goodyear y Bridgestone, y obviamente alguna de nosotras se enamoró de un skate, allí comenzamos a conocer los prospectos de la antítesis de la persona perfecta que quería para nosotras nuestra madre o abuela.
De todos esos momentos, sigo viviendo algunos, me falta comprarme mis patines en línea (nunca aprendí con los de 4 ruedas horizontales), amor platónico tengo miles, y las canciones de Aditus y Hombres G las sigo escuchando pero dedicadas a las personas actuales. En este caso, cuando ya uno es profesional, trabaja y conoce al mundo real de la crisis y la marisquera, el amor platónico es una persona cuyo comportamiento es excepcional, viste bien, habla bonito y aparte es bello, porque a esta edad se comienzan a ver los genes, por aquello de mejorar la raza. Y si, tengo muchos amores platónicos, eso es lo bueno de ellos, puedes tener miles sin desestimar el actual. Ojala alguno decidiera montar un cacho conmigo jajajaja
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